
Jardín prohibido.
Entre la luz y oscuridad,
amantes de voces dormidas.
La luna los acompaña,
en la penumbra del anochecer,
esperando un amanecer incierto.
Marchara llena de nostalgia,
por la ausencia de lo querido
y no tenido.
Al alba el sol llegara,
ella no estará.
Mas allá de ti, poesía eres tu,
luna compañera de la noche.
Amantes de voces dormidas,
la vida es mas hermosa
cuando se siente de color,
en un jardín prohibido...
amantes de voces dormidas